Una tarde mientras el café mezclaba empezaron a llover en mi mente flashazos de recuerdos como fotografías una tras otra sin cesar...una pequeña exclamación interna me decía con un tono de cansancio...aquí viene de nuevo...bien o mal una vez más extrañándo lo que no debería de apoderarse de mis pensamientos pero con cada giro, con cada caricia que la cuchara le daba al café con él a su vez giraban mis esperanzas lentamente desvanecidas...sumergiéndose en el fondo de él, voces y ecos resonaban alrederor, risas y compañía...pero que ironía, la soledad aún seguía, ese vacío en el alma no se hiba, mis seis sentidos trataban de ignorar lo que ese café cargado de tristes memorias decía, pero la melancolía flotaba sobre su cálido y sutíl aroma....la tristeza inundó mi rostro...no pude contener todo aquello que me provocaba ese no tan simple café en mí...e inventando escusas...me retiré....
Tan solo un pequeño sorbo le había dado mucho antes de darme cuenta todo lo que emanaba aquella taza,tan simple taza de café....
