Como un incensario lleno de deseos,
pasas la tarde luminosa y clara, en tus manos blancas llevas por
montones ilusiónes que escurren como gotas de rocío sobre tu alma,
fuscionándose con la pasión hambrienta de besos reflejados en el espejo
que sufre de emociónes gigantes pero que reservas en silencio como al
sexo potente que brilla en tu mirada; si tan solo el amor dormido tu
cuerpo acariciara, descubriría la excitación profunda de la vida
emanando de tus poros y tu alma.
Yo
en cambio sin duda algúna escalaría las colinas de tu piel desnuda y me
deleitaría navegando sobre tus ríos de miel, albergándome dentro de los
latídos de tu pecho inhalando el calor que tu cuerpo me brinda por cada
caricia obsequiada mía y cada mirada regalada tuya.
naciendome desde lo mas profundo de mi ser, especialmente para ti...
naciendome desde lo mas profundo de mi ser, especialmente para ti...