miércoles, 2 de mayo de 2012

¿Como?

Sueños Imposibles a millones de años luz de nuestro alcance, situaciones impredecibles que nos toman por sorpresa convirtiéndonos en cartas de poker al aire, juegos de azar ganados y muchos perdidos.
¿Como evitar la mentira? si la sociedad se asusta, se ofende y discrimina la verdad.
¿Como ser libres? si nos encerramos en el "que dirán".
¿Como amar? si el amor representa sacrificio y el ego orgulloso no nos permite avanzar.
¿Como creer en algo? si los golpes, decepciones y traiciones nos han obligado a desconfiar.
¿Como encontrar la felicidad? si somos demasiado codiciosos para obtenerla.
¿Como evitar los excesos? si ellos nos otorgan placer, nos provocan reír, sentir y comer.
¿Como aprender a vivir? si no hay una guía que indique como hacerlo sin perjudicarnos ni dañar a terceros.
¿Como alimentarnos de lo que está podrido sin pudrirnos?
¿Como? si no somos más que experimentos mal diseñados, una evolución jamás ocurrida, mentes atrofiadas, masas decadentes, un simple montón de changos sin sentido común, simples burlas de Dios.


lunes, 30 de abril de 2012

Ausencia...

Maldita maldita ausencia cansada de amarte vienes con tal simpleza y sobornas mi alegría convirtiéndola en despreciable indiferencia, llegando lejos la ineludible pobreza de tenerte unas horas para después trastornarme con la espera.
El tiempo transcurre lento atravesando las paredes de mis pensamientos, dudas sombrías inquietan los momentos en que camino el día a día fingiendo el no pesar, ni echar de menos tu apariencia, esa imagen tan nítida y hermosa que con el pasar de las horas se vuelve borrosa. Maldita decadencia.
Cada día se torna abismal la ausencia que inunda de silencios y amarga en mí toda elocuencia, confundiendo mis oídos acrecentando mi demencia, necesitando huir, necesitando seguir, necesitando pedir que la vida me otorgue más paciencia para dejar de pensar, parar de sentir que no hay amor sin tu presencia.
No me queda más que intentar eliminar del todo tu inmanencia para de una vez por todas dejar de extrañar tanto tu esencia y hacer caso omiso a esa inquietante pero aniquilante ausencia.