Me preguntas si siento cuando cada día que paso sin ti se hace inmenso el abismo que endurece como mármol mis adentros.
Preguntas si es que siento mientras vivo los insomnios inundados de silencios, pensamientos inconcebibles que revolotean en mi cerebro.
Me preguntas si es que siento cuando la tristeza emerge de mis ojos como una tormenta que va en aumento.
Te atreves en serio a preguntarme si siento cuando el eco de tu ausencia acompañado de frialdad va corriendo una a una por mi cuerpo.
No preguntes qué es sentir si nunca has vivido el denso dolor que nace del alma y me provoca sufrir.
No preguntes si yo siento, por que tan solo con hacerlo acrecentas poco a poco mi sentir.