miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sueños...




Cerrar los ojos e intuir que nada podrá reparar tus daños es reencontrarse con la paz verdadera. 
Los sueños son un desperdicio y una distracción; residuos confusos de pulsiones vulgares, fragmentos delirantes de tu imposibilidad de ser algo más que la partícula prescindible que eres; muecas inconfesables del subconsciente frígido frente a su debilidad; remedos de divinidades volátiles,obsesiones proyectadas con introyectos adheridos al inconsciente,problemas sin solucionar, todo plasmado con imagenes abstractas y sueños de aquel que en los primeros segundos del día, aún no sabe si está en este mundo o en el onírico, para ese, la vida será la intermitente falacia del yo interno.

1 comentario:

rekena dijo...

exelente lo mejor ke hee leeido de ti