La vulgaridad es tesoro del mediocre; es un cáncer cada vez más atrevido
y militante, que desdeña todo ideal y romanticismo comprometedor, es sorda, ciega, insensible, ignora el perfume de la flor,
la inquietud de las estrellas. Se opone al ingenio y al buen gusto. Los amantes de la vulgaridad se jactan en exhibirla, estalla inoportuna
en la palabra o gesto, rompe en un segundo el encanto del espíritu.
La vulgaridad crece en un mundo sin ideales. Es incapacidad de pensar
alto, de amar profundo, de comprender lo bello y admirar lo excelente.
2 comentarios:
asi es mi estimada describes sin vestido a tdo akel ser repulsivo y contagiado d la misma enfermedad de la q hablamos, lo vulgar y corriente baña las calles del tercermundista pais en en q ns enfrentamos cn tda esa clase de mutantes q habitan. Lo q te puedo decir no es una critika mas de la problematica si no un consejo: sigue escribiendo q el alma se purifica y protege de todo ambiente q dañan el alma. Te kiero mucho
gracias amigo yo también te quiero mucho :) y claro que seguiré escribiendo hoy y siempre.Por cierto queda pendiente la canción tu pones la musica y yo la letra ;)
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